“Sólo ellas se entienden a sí mismas y a los parecidos a ellas, tal como sólo las almas entienden a las almas.”
Hablaba de las estrellas, Walt Whitman, se refería a ellas. Cada una con sus formas, sus luces y sus maneras de dejarse ver según la noche.

viernes, 27 de mayo de 2011

13.

-Hace mucho que no escribis.
-Es que escribo cuando mis niveles de histeria estan tan altos que ya no me soporto, me vuelvo verborrágica.

Mil veces no debo. Mierda, si que es difícil!
Pero a ver explicame una cosita, el hijo de puta de tu muerto te manda un mail sin un contenido válido que lo justifique después de la separación de mierda que tuviste y a vos te descajeta la vida. Cómo enfrentas eso? Con qué cara? Después llegas al laburo y te preguntan si te sentis bien, y vos respondes lo mismo siempre. No, nada…estoy dormida.

Pero no, a mi que soy tan independiente, que viajo a dónde quiero, a mi, pseudo mochilera, a mi que nadie me presta plata, que nadie me dice cómo lavar mis bombachas. No, de ninguna manera, de ninguna manera le permitiré que vuelva a romper estructuras tan sólidas como las mias. Me quitará el sueño de vez en cuando y algunos kilitos de por acá y otros de por allá, cosa que no vienen mal. Pero nada de futuras desiluciones. Cerrado. Nos mudamos. Abrimos otra sucursal. Firma: Oliverio y Paula.

-

Es patetico comer a esta hora un viernes, Oliverio.
Pero esperá, ya son las ocho. Qué hicimos todas estas horas? Nada hicimos.
Comamos.

-Qué hiciste todo el día?
-Uff miles de cosas hice, limpie el baño, me anoté para la lavar la ropa, leí. La verdad que fue un día productivo, tranqui.

-

Te recomiendo una peli, Copia certificada.
 Tene cuidado, es fácil convertirse en una.
-

A ER le gusta tu album de perfil.

Mi album, no mi foto, ni mi comentario. Le gusta todo mi album de perfil. Le gusta mi perfil. Mi coté, mi pelo, mi cara, mi ingenio, mis paisajes, mis calidad fotografica. Decime vos que sabes de estas cosas Tuya, si no es esto, qué es lo que quiere.
Te das cuenta, otro que tambien quiere joderme la vida.

No nena, nada de todo eso. Simplemente es un histérico.

-

-Ví luz y entre – me dijo.
Es un Pelotudo, pensé.

Igual seguimos hablando. Me invitó a tomar unas birras por ahí.
Le dije la verdad, que estoy cansada.

Cansada de estas cosas. Conozcamonos, demosnos el primer beso, hagamos el amor por primera vez, te charlo de mi familia, te observo, te conozco, te cuento mis proyectos y mis miedos, te culpo de novios pasados.
No, del solo hecho de pensarlo me cansa.
Si, estoy cansada. No le mentí.

miércoles, 4 de mayo de 2011

12.

Sobredosis de Boda Real.

Mi vida se parece a una novela mexicana me dijo Chana, y me dí cuenta de que la de todas se parece un poco. Son divertidas, son dramáticas, y a las mujeres nos gustan las cosas dramáticas. Y la que dice que no, y se hace la simple, se deja de joder! Nunca hay nada simple en la vida de una mujer, en todo caso somos prácticas, y solamente, para algunas cosas.
La novela comienza con un enredo amoroso del estilo grupos de amigos, que con los años forman parejas, se deshacen y se vuelven a formar de manera azarosa.
Levante la mano quien no tiene una para contar. Parecen cotidianas y hasta muy en el fondo, nos pone colorada saber que todas estuvimos con el mismo flaco.
A Chana le gusta un chico que tiene rulitos, baila salsa y esta casado con una chica, que tiene un amante. Así lo describió cuando indagé sobre el sujeto en cuestión. Pero esta casado, pero ella tiene un amante, repitió varias veces y finalmente, concluyó, pero ella tiene un amante.
Se conocen desde años, primero me casé yo, después se caso él, más tarde me separé… y, todas sabemos que él nunca se va a terminar de separar.
Chana no quería una novela mexicana, Chana quería un simple cuento de hadas.

El insomio era una época pasada en mi vida desde que logré superar al muerto. Pero parece que anoche el insconsciente me jugo una mala pasada.
Me desperté y sabía que no era momento de comenzar mi día, dí vueltas en la cama sin encontrar mi lugar hasta que, resignada, me levanté, me preparé unos mates como cualquiera de mis buenos días, aunque todavía este no lo era, y enroscada en mi frazada y acurrucada en el sillón, prendí la tele. No tuve demasiadas opciones, el destino me decía que a miles de km se celebraba una boda y yo de alguna manera tenía que ser testigo de eso. La boda real invadía los canales, el principe y la princesa, el duque y la duquesa, los reyes, y erase una vez…y comieron perdizes, y nunca se sabrá si realmente fueron felices para siempre.

¿Boda Real? ¿O una Real Boda?

Casulamente, o no, esta semana en el trabajo aconsejabamos a una amiga, sobre cómo decirle que no, a la propuesta de matrimonio que se aproximaba en su cuarto aniversario de noviazgo. Asi es leyeron bien, aconsejamos sobre cómo sutilmente decir “No, gracias, paso”.
Quisimos ayudar pero la realidad es que no habia una buena manera de decir no. El momento se acercaba, pero no sabía si estaba lista. Sabía lo que no quería; no quería principes y princesas o duques y duquesas, así como tampoco quería sentir el deber de tener que cumplir con un protocolo de ofrecer o proponer.
Al día siguiente llego algo aflijida confensando que sus ansias y la angustia no le habian permitido esperar hasta el sabado por la noche. Por lo cual así como quien dice la cosa, mientras cenaban, hacian zapping y charlaban sobre qué tal había estado su día, le advirtió, a su todavía no prometido, que si se le ocurria proponerle matrimonio ya conocía la respuesta.
Nuestra amiga confesó que si bien sintió un gran alivio al escuchar “No gorda, quedate tranquila…”, simultaneamente unas cosquillas de desilución recorrieron su panza.

Uno de estos días caminando por las transitadas calles de Belgrano, escuchaba a mi querida Maria la del Barrio. “Estoy despertando de un cuento de hadas…”- dijo, y reaccioné. Un cuestionamiento sobre la monogamia le invadía sus pensamientos, consecuencia de una convivencia que lejos estaba de un castillo con principes y princesas.
Todo tiempo pasado siempre fue mejor, leí esta semana en mi libro de turno. Cuando jóvenes buscabamos relaciones para divertirnos y pasarla bien, de ahí surgieron tiempos maravillosos. Hoy buscamos el hombre de nuestras vidas para casarnos, tener hijos y blablabla.
En verdad busco mi cuento de hadas. Me fascinan los cuentos de hadas, por eso voy de uno a otro. Todavía no estoy lista para dejarlos atrás.
Busco amor, como cualquiera de ustedes, ese amor para toda la vida.  El problema es que me olvide de lo importante de pasarla bien, divertirme y de que estar sola, es también estar muy bien acompañada. 
Esa tarde Margarita, me retó; estas pensando como vieja, pero de vieja no tenes un pelo.
Y no tuve nada más para decir.

domingo, 24 de abril de 2011

11.

Hoy y siempre, llena eres de gracia.

En lo que va de mis veinticinco años de vida he pasado más tiempo soltera que en pareja. Para mi sorpresa, mis dos últimas relaciones no resultaron ser como esperaba, de hecho fueron una gran mentira. Si de mis días de soltera resultan los momentos más felices de toda mi vida, por qué anhelo tanto estar en pareja. Por qué deseo algo que no termino de conocer.
Corrijanme si me equivoco, pero existe un momento en la vida de toda mujer, donde decimos que, estamos casi seguras de que, algún día, nos queremos casar. Y la que no, que tire la primer piedra…¿Cómo estamos tan seguras de eso?

Jueves santo, salgo del cine y camino por la calle vestida de domingo disfrutando de la ciudad en la que vivo, pocas veces me suele pasar esto. Sigo caminando, todavía restan algunas cuadras. Elijo caminar para pensar. Hace tiempo que no piso la iglesia, pero la pascua siempre me encuentra reflexionando. Sin querer presto atención a mi alrededor y de repente, estoy rodeada de parejas que caminan de la mano. Inevitablemente, paso por su lado, paso entremedio, me las arreglo para que no me lleven por delante, y por sobretodo, para no tener que pasar por el medio a falta de lugar, y romper esa unión entre sus manos. Cada vez que me rozan y el viento me despeina, me siento más liviana. No entiendo bien por qué, pero me causan alivio, me llenan de levedad.

Una vez, me enseñaron que estar en pareja no es caminar de la mano. Que estar en pareja es otra cosa. Con el tiempo aprendí que ni Wikipedia, ni Alessandra, ni ningún terapeuta y ni siquiera esa amiga que esta en pareja desde hace años, pueden definir con exactitud qué es estar en pareja.

Recuerdo una noche cuando volvíamos del teatro. Frente a una situación que me dió miedo, lo miré y le pedí que me tomara de la mano, su respuesta fue un sencillo y determinante no. Intente agarrarme de su brazo de todas maneras, en busca de protección, pero fue en vano, con un suave y discreto movimiento se las arregló para que en pocos segundos me encontrara caminando sola nuevamente. Ese día me di cuenta que el hombre que tenía a mi lado, ya era un fantasma aún cuando caminabamos juntos en aquellos maravillosos tiempos.
Pasó el tiempo, y una tarde, mientras caminabamos, sorpresivamente, toma mi mano diciendo “hoy es un día para que caminemos de la mano”. Minutos más tarde tomando un café, me pedía mudarse a mi departamento.
Insisto. Por qué las parejas se toman de la mano. Qué significa.

En pascua los católicos celebramos la resurrección de Jesús. De cuatro días que nos tomamos para festejar, pasamos tres recordando su catastrófica muerte. ¿Pasará lo mismo con las relaciones? Aparentemente los duelos duran más que lo que duró la relación en sí misma, y eso que incluyo las muy conocidas idas y vueltas. Y si no es así, apuesto a que mas de una vez al año necesitas algunos días para recordar lo que fue, y todo lo que ese jodido se llevo con él. Los años pueden pasar pero esa persona se llevo algo tuyo, y hasta sin merecerlo años despues le seguis dedicando días enteros llorando cuál piltrafa y analizando cada frase que dijiste, cada movimiento que realizaste una y otra vez, para descubrir una nueva posibilida de porqué murió esa relación.
Sin embargo esto no estaría mal, si el final del duelo infinito es la resurrección en carne y alma propia, la reconciliación con una misma y el perdón por haberte olvidado de que llena eres de gracia. De esta manera, una se anima a volver a preguntar:

Cuándo será un buen dia para caminar de la mano con alguien.
Las manos dicen mucho, hacen gestos, se ven lindas, llevan accesorios, las cuidamos, con ellas bailamos, y de hecho también podemos hacer exquisitos pasteles.
Escuché hoy que “estamos en la era de las hamburguesas, el celular y el amor de sólo un dia”. ¿Hay lugar para detenernos y darnos la mano?
Si ya lograste liberarte de su fantasma, nunca es tarde para perdonarte y recuperar el optimismo. Celebrá las pascuas a tu manera, perdoná, resucitá y nunca pierdas tu gracia.

Dedicado a mi amiga de siempre,
Tuya,
para que vuelvas a creer.

jueves, 21 de abril de 2011

10.

Gracias.

¿Qué tal si dejo los antibioticos?
¿Qué tal si dejo de comer cuando ya estoy llena?
¿Qué tal si buscamos algún incentivo?
¿Qué hay de su prestigio elusivo?

Gracias, India,
Gracias, terror,
Gracias desilución,
Gracias, debilidad,
Gracias consecuencia,
Gracias,
Gracias, silencio.

¿Qué tal no culparte por todo?
¿Qué tal si disfruto el momento por una vez?
¿Qué hay de lo bien que me siento despues de perdonarte?
¿Qué tal sufrir una vez por todas las cosas?

Gracias, India,
Gracias, terror,
Gracias desilución,
Gracias, debilidad,
Gracias consecuencia,
Gracias,
Gracias, silencio.

El momento que lo dejé ir,
fue el momento en que tuve más
de lo que podía soportar.
El momento en que salté,
fue el momento en que aterricé.

¿Qué tal dejar de ser masoquista?
¿Qué tal recordar tu divinidad?
¿Qué tal si nos hechamos a llorar?
¿Qué tal no igualar la muerte con detenerse?

Gracias, India,
Gracia, providencia,
Gracias, desilución,
Gracias, nada,
Gracias, claridad,
Gracias,
Gracias, silencio.

Gracias, Alanis.

domingo, 17 de abril de 2011

9.

Fantasmas de domingo

Todas tenemos fantasmas que nos persiguen a donde vamos, viajemos tan lejos como podamos, visitemos el rincón más escondido del mundo. Eso es porque alguna vez nos hicieron tanto bien o tanto mal.
Cómo hacer para liberarte de un fantasma.
Mi fantasma, claro esta, es el muerto, es uno de esos que hicieron tanto mal y que, por supuesto, siendo fantasma, lo sigue haciendo. No sabre recetas de pasteles, pero experimento en recetas de cómo matar a muertos-fantasmas que se dedicaron a joderte la vida.
Cuando algun ex se convierte en muerto, es necesario enterrarlo, no importa cuán hondo, lo que importa es que no vuelva a salir nunca, pero nunca más. Y para asegurarte de eso, y decirle un adiós final, como a cualquier muerto, es requisito despedirlo con su lápida, y las correspondientes frases que en ella van. Se suelen ver frases algo asi como “siempre pensaremos en ti”, “fuiste un gran hombre”,  y otras. Yo a mi muerto le escribiría algo asi “Querido, fuiste mucho ruido y pocas nueces, como aquella obra que me llevaste a ver un día. Hoy me despido de ti, con un gran alivio y no muy honestamente te deseo que descanses en paz”.
Te propongo algo, antes de seguir leyendo, escribile a tu muerto, ese mensajito en su lápida, pero ojo, tenes que estar muy segura de lo que vas a hacer, ya que después no hay vuelta atrás.
Listo? Ahora si, continuemos…


Genio Kundera y su insoportable levedad del ser. A veces los cuerpos, las cosas, los sucesos no tienen que ser pesadas para sentir su peso. El cuerpo, la mente, es capaz de sentir el peso de la cosa mas liviana. Darse cuenta de que algo no es o no existe, puede resultar a veces, más pesado por su levedad y por su no ser.
La idea es que te deshagas de ese fantasma y su insoportable levedad, porque al fin y al cabo son sólo recuerdos, sin peso físico y real, mas alla de tu imaginación. Derriba todas las inseguridades que te causo ese fantasma y mañana lunes vestite como si fuera viernes, poné música como si estuvieras en una fiesta y cuando camines por la calle regalá sonrisas y sentite mas liviana, no por haberte tomado el actimel de cada mañana, sino porque ya no cargas con ese fantasma.  
8.

Llega el fin de semana y con él la felicidad de no tener obligaciones, pero tambien la ansiedad de no tener nada que hacer. Por lo cual me levanto y mientras preparo unos mates, abro mi caralibro como todos los dias esperando encontrar…no sé, algún chusmerío barato que nos regala la internet para tener de qué hablar con mis amigas la próxima vez que nos juntemos a cenar.
Este sábado me encontré con una invitación, fuera de lo común y en un principio, poco emocionante, de mi amiga Maria la del Barrio, decía algo así: “Querés venir? Estoy por llevar a mi hija al parque, para que sociabilice un poco con otros niños. Estoy preocupada con este tema de la sociabilización.” Me pareció una linda idea ya que el día estaba estupendo, y tomar mates con una amiga nunca es un feo plan.
Lo cierto es que la mañana en el parque se las traía bien guardadas.
Llegue al parque, maldiciendo la cantidad de cuadras que habia tenido que caminar, pero intentando autoconvencerme de que el día estaba fa-bu-lo-so. Y al llegar al sector  niñitos jugando con arena, niñitos llorando por querer otra vuelta en la calesita y más ñiñitos gritando por un pirulín o un poco de pochoclo, me encuentro con mi amiga y su hija. La verdad es que esta salida me llevó a pensar en varias cosas. Qué terrible! De golpe el fabuloso día había dado un giro de 180° y en lo único que pensaba era que como dice mi madre en la vida todo llega, y podía ver como se me venia aproximando.
Finalmente deseando ver el lado positivo de esta salida, me detengo a mirar atentamente a mi alrededor y vaya descubrimiento el mio: el parque, sector niñitos, era un buen lugar para recrearse la vista. De repente la calesita se vió invadida de padres solteros, o no, pero que me importaba a mi en ese momento. Si, padres. Padres, hombres, sexo masculino. De golpe todos mis sueños se habian hecho realidad, había encontrado el  lugar de mis sueños, lugar donde podía conocer hombres sin tener que producirme demasiado, sin tener que caminar apretada entre gente sudada mientras reproduce movimientos espasticos según el nuevo ritmo de música, (disece ir a bailar), y lo mejor, cuando el papasito viene a hablarte para pedirte si le prestas los baldes, no tiene el odioso olor a alcohol mezcla con desodorante axe y chicle beldent, que te provoca nauseas del sólo hecho de verlo caminar hacia vos.
Lo cierto es que si despues de leer esta nota, te diste cuenta de haber sentido alguna vez algo parecido, dos cosas; primero el sabado que viene si tenes un sobrinito, primito y/o vecinito, anda prometiendole una salida, y segundo reconocer que estamos un tanto viejas, quizas no es tan malo, puede ser divertido y también tiene sus ventajas.

viernes, 15 de abril de 2011

6.

Qué pasa cuando salis a pasear al perro sintiendote una diva y te encontras con qué, en un descuido, el straples que tenes puesto, ese que te queda flojito, un poco porque adelgazaste y te quedaste sin lolas y otro poco porque se estiró con los lavados… en un descuido, por culpa de tu perro hiperactivo, que esta mas alzado que una monja que entró al convento por culpa de un desamor, giró para ver a la perrita de enfrente…en un descuido, se te baja el straples, tanto y lo suficiente como para que, a las 7am el nuevo vecino te vea en tetas.
Y lo único que tenes para decir es “Buen día, sí me quedé en tetas”. Podría haber agregado más a la conversación, pero por ser el primer encuentro creo que ya me conoció bastante.

miércoles, 13 de abril de 2011

5.

¿De donde nace el sentido de pertenencia?
Hace días que estoy sintiendo que mi lugar, no es ningún lugar. Largas discusiones teníamos con el muerto sobre este temita. “Paula, estas tan arraigada a este lugar” solía decir en varias ocasiones. Lo cierto es que no sé que tan arraigada estoy, ni tampoco sé cuánto no lo estoy, tampoco sé si es algo malo. Hay noches en las que siento que no sé nada, por eso me siento a escribir; para comprender, para comprenderme.

Hay un momento en la vida en que las personas se preguntan de dónde vienen y cómo, de alguna manera, un poco por azar y otro por voluntad, se fue creando su historia.
Hace tiempo que esta idea me hace ruido. Saber de dónde vengo y que tan profundas son las raíces de mi familia, es algo que me inquieta y me surge averiguarlo. Por ahora, lo que sé sobre un comienzo para mi tangible, porque compartí con ellos algunos años de mi vida, es esto:

Mis bisabuelos se conocieron en el barco cuando escapaban de la guerra. Llenos de inquietud buscaban libertad y tranquilidad por sobre todas las cosas. Supongo que lo que menos estaban buscando en ese momento era una relación, ¿Sin embargo el amor  no es precisamente eso; tranquilidad y libertad perfectamente conjugadas?
Salieron de Portugal hace casi cien años. Y no es casualidad que a su hijo, mi abuelo, lo hayan bautizado Américo.

Una vez leí que sería imposible convivir con un alma gemela. Verte reflejada en el otro, sería terrible. También leí que hay que encontrar a alguien que te complemente, dejandome una gran duda sobre si somos seres incompletas, y estamos atadas a encontrar alguien que supuestamente nos habilite algo que nos falta.
Confieso que fundé varias relaciones sobre esos principios.
Lo cierto es que deseamos compartir nuestra vida con alguien. No para encontrar nuestra alma gemela, ni para sentirnos completas, simplemente para dar y recibir.

¿Se preguntaron mis bisabuelos si eran almas gemelas, o si el otro trairía consigo eso que cada uno siente que le falta?
Creo que los dos coincidieron en desear lo mismo, y con eso fue suficiente.
Ir hacia el mismo lugar a veces no es fácil, y a veces no estamos en un barco que inevitablemente deja a todos en el mismo puerto sin preguntar.

Esta clase de certeza solo se presenta una vez en la vida”, cierta frase la de aquella película, ahora entiendo.

Chicas, prometo averiguar qué tan buena era mi bisabuela cocinando pasteles y si encuentro alguna receta la compartiré con ustedes.

lunes, 11 de abril de 2011

4.

Conversaciones.

-Vos vas al colegio?
-No…ya estudie, trabajo y vivo sola.
-Ah! Entonces para ser mujer sólo te falta un marido.

(Claro está que Catalina, cuando crezca, va a cocinar los mejores pasteles de todo el país)




-Hay hombres que son babosos, y hay otros que no, son como si fueran un cartel de “busqueda de novia”. Y recién ahí, comienza la conquista.
Así empezó Pedro a explicarme porqué una ya no encuentra buenos hombres.
Resulta que como todos los lunes, tomo el 152 con un grupo de alumnos, sabiendo que nos espera un largo viaje, repleto de gente que, inevitablemente, abrazandose y odiandose al mismo tiempo maldicen a cuánto se cruza por su camino. 
Me senté al lado de Pedro, un alumno, un poco pensando en conversar con alguien para hacer mas llevadero el viaje e inconscientemente queriendo encontrar su sinceridad.

Pedro, vos la tenés clara con las chicas no?
Y si…es que ustedes las mujeres no entienden.
Escuchame, estoy desilucionada, porque los tipos desaparecen. Por qué desaparecen?
Desaparece si vos nombras a tu familia, a tu papá. Haces que se aleje de tu vida, de vos y…BUM! Lo perdés.

(Mas claro, hechenle agua)

El hombre tiene que hacerte bien a vos, te tiene que hacer felíz.
Ajá…
Pero vos tenes que seducir.
Cómo seducir?
Si, sino empezás, como vas a tener un novio?
No tenés que ponerte más ropa, tenes que ponerte menos ropa. Es que así se conquista. Primero mostras los hombros. Pero la parte de abajo no…porque si se la mostras, ahí sí, se va…

(Completamente de acuerdo)

Lo decís de una manera que parece todo muy simple.
Vos tenes que dejarte llevar, cuando te mira a los ojos. Ese te conviene.
Mira, yo salía con un chico que me miraba a los ojos y ahora esta con otra, no sé porqué. Qué pasó?
Seguramente se fijo en una que está más buena…

(Completamente cierto y doloroso)


viernes, 8 de abril de 2011

3.

Delivery de pasteles.

Cuando te mudas sola pensas en las mil y una cosas que podes hacer sin que nadie te vea; bailar en pelotas cantando esa canción que te hace sentir una diosa, hacer fiestas locas que terminan siendo el peor velorio, no lavar los vasos a no ser que necesites uno, cojer sin pensar que en la otra habitación estan papá y mamá mirando el Gourmet mientras su “hija esta con un degenerado que le va a hacer no se cuantas cosas…”, en fin, algunas no son muy agradables, pero lo único que queremos es sentir qué por fín somos libres y podemos hacer lo que nos plazca.
Pero cuando te mudas, y a las dos semanas empezas a noviar con un tipo jodido como el muerto que me toco a mi, todas esas ilusiones de la vida de soltera se te caen a pedazos, por no decir que se van a la mierda. Sólo que en ese momento no lo ves así.

Ahora que disfruto de mi soltería descubri que los pasteles, también, vienen a domicilio.

Todo empezó cuando hice factible mi no habilidad en la cocina, y descubrí al glorioso Tío Angel, y claro, al chico de la moto. Al principio me limitaba a llamar y pedir mi cena. Hasta que un día la respuesta no fue “enseguida te lo mando”, sino “qué linda voz que tenes”.
Qué fáciles que somos chicas. Mirá con la pelotudez que me compro el pibe. La cosa es que me quede sin hablar, suele sucederme.
Pasaron muchas noches de pedir, esperar y correr a abrir la puerta. Hasta confieso que lo he hecho con un compañero de cena, se entiende no?

No todas las noches son de gloria, qué desilución cuando mandan al gordito de la bicicleta, llega transpirado el pobre, mis dos pesos de propina parecen diez centavos despues de pensar en el esfuerzo que tuvo que hacer.

Chicas, ojala pudiera contarles que un día llegó, con mis costillitas de cerdo al verdeo y me dijo algo asi como “Te molesta si te acompaño?”. Todas conocemos la respuesta, y lo que sigue a continuación…pero todavía nada che. Sigo esperando.

Mi amiga Lola, la de la noche, me recordó una frase muy trillada, pero en esta ocación viene al caso. “Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde”.
La realidad es que el chico de ojos claros, de la moto, del delivery y de mis fantasias, es sólo eso. Una fantasía. Y no se si la quiero perder. Así la tengo, y me divierte.
Y así seguirá siendo, no sea cosa que pierda también al Tío Angel, eso si sería una lástima.

2.

El arte y los pasteles.

Cuando algo empieza por despecho no puede terminar bien, o si.
El despecho era hacia mi ex, o al muerto, como dice mi amiga Lili a su muerto, porque todas tenemos uno.
La cosa era que al muy macanudo del muerto no se le antojaba acompañarme a una muestra de fotografía. Así que quién les habla tuvo que encontrar otro compañero que quisiera discutir conmigo si la composicion estaba bien, si el encuadre era una cagada, qué tal la iluminación. Mentira, a quién engaño, lo que yo quería era que el muerto se enterara que habia ido con otro y que se retuerza de la bronca. Cosa que nunca sucedió, porque él nunca se enteró de que fui y porque ambos bien sabíamos que ya no existía amor entre nosotros. Era sólo una guerra de poderes, pero eso lo dejo para otro día.

Primero fue una visita a una expo de fotos. Después a un museo, despues a otro y a otro. Así hasta que ya no sabíamos si disfrutabamos de las muestras o el tiempo que pasabamos charlando de los colores, de la infancia o de volar antes de quedarse dormido. Lo cierto era que yo me sentía cómoda con él, tan cómoda que hablabamos de lo que sea, y el tiempo pasaba y no lo registrabamos hasta que el último rayo de sol iluminaba la tarde.
Así fue como descubrí mi pasión por el arte, por la foto, por las pinturas, las esculturas.

Un día me regaló un color. Y otro día, otro color. Y así fui recuperando, todo lo que el muerto me había robado, sin ningún derecho, desde hacía unos meses.

Como dice Lola, mi amiga de la noche, “Ya no estas para mas fracasos amorosos". Es por eso que nunca pasó nada con mi amigo del arte y los colores. Es por eso que nunca le “dí ningún credito” y ni una sola chance, como dice él “a que seamos felices” y comamos perdices.
Todos tenemos nuestra forma de acercarnos al arte. Esta fue la mía.
Un poco por despecho, un poco de casualidad. Por vengarme del muerto había descubierto una pasión. Quién dijo que vengarse no es sano.
Pero qué tienen que ver todo esto con los pasteles y el arte. La cuestión es que mi amigo de los colores tiene una alimentación un tanto exótica, por no decir rarísima, todavía no encuentro palabras para describirla.
Así como hay hombres para todos los gustos, no debemos olvidar los nuestros chicas. Y aquel que me conoce, sabe que si alguna vez pensamos en que suceda algo entre nosotros, la relación estaba predestinada al fracaso.

jueves, 7 de abril de 2011

 1.  

Peli tediosa, empandas vacías, vino picado y buen sexo.

El día empezo con un mensaje al estilo Susanita de los 90´, “Hoy te toca disfrutar. Ya tengo las entradas para una peli, prepare una rica cena, relajate, hoy te toca disfrutar…” Me sentía la mejor novia de todo Villa Pueyrredon, no voy a decir mas porque sería demasiado, pero lo sentía, y saben qué, a veces es genial sentirse así.
Lo pasé a buscar, divina, con un saquito nuevo que me habia comprado esa misma tarde mientras caminaba por Cabildo pensando en la fabulosa noche que ibamos a pasar. Pero ya habia cometido varios errores. Habia comprado un saquito verde que sabia, era la unica vez que iba a usar, pero tambien, ilusamente, pense que le iba a encantar. Vale la pena aclarar que llegado el momento, ni lo notó.
Caminando al cine, nunca de la mano, charlamos de lo misteriosa que estaba siendo, y lo bien que supuestamente la pasaríamos.
Comenzó la peli y no duramos ni media hora. Por primera vez en la vida, nos habiamos levantado y decidido abandonar la sala. Entre risas y nervios, le rezaba a todos los santos y a los “clavos de Jesus” (como dice un paciente) para que la noche mejorara.
Llegamos a casa y sentados para cenar, saco las empanadas del horno. Su cara de desilución creo que ya habia marcado el rumbo de la noche. Abrimos el vino, y creo que nunca en la vida maldije tanto al chino de acá a la vuelta. Picadisimo. Ni siquiera podiamos emborracharnos para sobrepasar el momento.
Nos acostamos e hicimos el amor. Él miro para su lado y yo para el mío, a esta altura ya no nos abrazabamos, ni siquiera nos deseabamos las buenas noches.
Antes de dormir me di cuenta que, a veces, no es la peli, no son las empanadas ni el vino picado, sino que una intenta sobrellevar, lo que ya no tiene solución. 
De todas maneras, no me arrepiento de haberlo intentado.
Descubri que mis empanadas no funcionaban con este hombre.
Más adelante, en otra cita, decidí pedir comida, algo más de mi estilo, y esa noche, definitivamente, me fue un poco mejor.

miércoles, 6 de abril de 2011



El 30% de mis mejores amigas estan en pareja estable. Otro alto porcentaje de mis amigas gasta cientos y cientos por mes en terapia para subsanar penas amorosas actuales, a lo que el profesional de turno prefiere culpar a un pasado que genera angustias injustificadas; edipos sin resolver, padres que hicieron lo que pudieron o anecdotas detrás de las cortinas del jardín de infantes. Todas situaciones que ya estaban resueltas, o al menos guardadas en algún rincón de la memoria donde ya no molestaban. Como si lo que buscaran sería sumar un conflicto más a su emergencia amorosa actual.
Y el resto de mis amigas son las autosuficientes, las profesionales, las que son ellas las que manejan los tiempos de la pareja, las que domestican a los hombres, y logran que todos sus caprichos se hagan realidad, pero claro, nada es para siempre, y cuando  finalmente el tipo se cansa o, ellas se cansan, descubren que no es lo que buscaban, y así vuelven al círculo vicioso donde, por desesperación, terminan por enamorarse del “no indicado” y pagando cientos y cientos al nuevo profesional de turno, porque no da caerle con otro fracaso amoroso al mismo psico del año pasado, qué va a pensar? Que no tenés vida.
Las quiero a todas, por eso son mis amigas, las uso como ejemplos, las cito y las admiro. Las admiro porque, en el fondo, siguen intentando encontrar al amor de su vida.

Yo no sé en que grupo estoy o en cuál estuve, lo cierto es que, al fin y al cabo todas queremos lo mismo y despues de mucho conversar, pensar y vivir…
                             LAS MUJERES DEBERIAMOS SABER COCINAR PASTELES.


Eso dice Margarita y tan mal no le fue. Margarita, mi abuela. Panza llena, corazón contento. Es la base de todo chicas.
Lo cierto es que no todas sabemos cocinar, ni pasteles, ni nada. Y con eso nos diferenciamos; algunas son especialistas en brownies, otras prefieren pedir sushi y otras hacemos pizza y ceverza, empanadas y buen vino, y así, zafamos la noche, o no.